Testimony Renäser | Charles Soberon
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Charles Soberón, 58 años, atravesó décadas de accidentes, crisis y una experiencia cercana a la muerte antes de encontrar claridad sobre su propósito. El seminario Renäser le dio herramientas concretas para transformarse desde adentro y descubrir su misión: ayudar a los demás. Hoy estudia paramedicina y planea ser médico para servir a adultos mayores.
A los 58 años, Charles acumula diez crisis mayores —una por década— que no pudo explicarse hasta que un accidente lo dejó 21 días en coma. Lo que encontró al despertar no fue miedo, sino una misión clara. Esta es su historia.
Lo que vas a aprender
- El cambio real empieza adentro: trabajar en uno mismo es el primer paso antes de transformar el entorno.
- Decretar cómo quieres sentirte cada día —joven, sano, fuerte, feliz— orienta tu energía y tu actitud.
- Quejarse consume la atención; comparar tu situación con la de otros ayuda a soltar las quejas.
- El silencio y la respiración consciente abren espacio para escuchar respuestas que ya están dentro de ti.
- Un plan de vida escrito —a 1, 5 y 10 años— convierte una intención vaga en un camino concreto.
Una vida de altas y bajas: el contexto de Charles
Charles creció en una familia numerosa en México, estudió Relaciones Internacionales y vivió una década en Alemania. Al regresar enfrentó problemas legales en Estados Unidos, distancia familiar y una cadena de accidentes que no lograba entender.
El punto de quiebre llegó cuando un choque lo dejó 21 días en coma: pulmón comprimido, hematoma cerebral, 22 costillas rotas. Sobrevivió. Y en ese silencio forzado recibió un mensaje repetido: *ayuda*.
Lo que el seminario cambió en él
Charles llegó al seminario Renäser buscando convertirse en una persona más amorosa y útil, no en un experto ni en un personaje público. Lo que encontró fue un proceso estructurado de transformación interior.
El seminario le pidió hacer un inventario de sus crisis y tomar una foto antes de empezar —para comparar el cambio al terminar. Esos ejercicios le permitieron verse con más claridad y menos juicio.
- Trabajar primero en el mundo interior antes de intentar cambiar el entorno.
- Pedir al universo con fuerza e intención, no solo con deseo vago.
- Dejar de quejarse al comparar su situación con condiciones más difíciles de otros.
- Escuchar menos la voz interna que limita y más la que guía.
- Escribir un plan de vida a 1, 5 y 10 años como punto de partida real.
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El decreto diario: una práctica simple y poderosa
Cada mañana Charles se hace un decreto personal: *«Me siento joven, fuerte, sano, guapo y feliz»*. No es un ritual vacío; es la intención con la que decide salir a relacionarse con los demás.
A esto suma una práctica de respiración de 7 segundos —inhalar, retener, exhalar— que repite dos o tres veces al día, incluso en el tiempo que dura un semáforo. En esos momentos de silencio llegó la respuesta que buscaba sobre cómo ayudar.
De la misión vaga a la acción concreta
La respuesta llegó al ver pasar una ambulancia: estudiar paramedicina. A los 58 años se inscribió en el Colegiado de Protección Civil y completó dos años intensivos de certificación.
Su plan de vida a 10 años incluye estudiar medicina de los 60 a los 70 años y abrir una clínica para adultos mayores. Todo esto, dice, nació de una sola decisión: ir al seminario a *buscarse a sí mismo*.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el decreto personal que menciona Charles?
Es una frase que se repite cada mañana para definir cómo quiere sentirse ese día. Charles usa: «Joven, fuerte, sano, guapo y feliz».
¿Cómo es la técnica de respiración que aprendió en el seminario?
Consiste en inhalar, mantener y exhalar en ciclos de 7 segundos. Se puede practicar dos o tres veces al día, incluso mientras esperas en un semáforo.
¿Qué ejercicio del seminario le ayudó a entender su historia de vida?
Le pidieron hacer un inventario de todas sus crisis. Al listarlas, Charles identificó un patrón —una crisis cada diez años— y pudo verlas con una perspectiva más amplia.
¿Cómo encontró Charles su misión de vida?
La encontró en el silencio, practicando la respiración consciente. Al ver pasar una ambulancia, comprendió que su llamado era estudiar paramedicina y eventualmente medicina para servir a adultos mayores.


